Entrevistas

Paula Arenas presenta en Hertz Stereo “Visceral”

Hay muy pocas cosas que hacen erizar la piel, puesto que esta sensación solo la produce algo que realmente disfrutamos o sentimos con el corazón. Y eso precisamente genera la voz de Paula Arenas, una mujer con un talento indescriptible y un carisma arrollador, eso sin dejar a un lado su entrega por la música y su inmenso amor por la composición y letra de sus canciones, las cuales llegan llenas de historias de amor, desamor,  nostalgia y sueños que hacen de ella, un ser de luz musical.

Su inspiración no tiene límites al igual que la expresión artística en su ser, que contrasta con ese sentimiento “Visceral” muy suyo, pero que de alguna manera logra meterse en los poros de quien la escucha.

En la tarde de ayer, Paula ante la emoción, los nervios y la expectativa, presentó al público capitalino su primer álbum bajo el nombre de “Visceral”, un material impecable bajo la producción de Julio Reyes Copello y en la que se pueden encontrar ritmos como la bachata, el flamenco, y la balada dentro de las que se destacan “Nada”, “Ahora Soy Libre”, “Buena Para Nada” y “Tanto”. El nuevo trabajo viene con 15 tracks y en él, también se pueden encontrar grandes temas como: “Una Vida Contigo” Ft Santiago Cruz, “Tiempo al Viento” Ft Diana Fuentes, “Dos Romanticones”, entre otros para escuchar y disfrutar.

Quienes conocen a Paula, así sea brevemente, saben que no es azar que su primer disco lleve un título directo como “Visceral”. Su fuerte personalidad y determinación admirable donde nada queda a medias, menos una meta vital como su primer disco. Tras terminar de componer y grabar las canciones, su sentimiento fue diáfano, al querer mostrar que ese gran ejercicio musical había salido de adentro, de su corazón; con toda la ternura y fortaleza de una mujer independiente que canta desde su propia experiencia.

Las canciones de Paula gravitan en torno a las diferentes facetas y emociones que desata el amor, que es, además de su máxima inspiración, el terreno perfecto para comunicar con honestidad sus emociones como mujer joven en un mundo diferente, en un mundo habido de pasión, de caricias, de lágrimas provocadas por la felicidad, de regalar poesías y canciones, de caminar bajo la lluvia o el sol, y fundirse en un beso, de esos que devuelven la fuerza para seguir creyendo y para seguir luchando,  por el amor.